Se constituye la asociación Huellas de #Altsasu tras el envenenamiento de perros


ALTSASU - Tras el esparcimiento masivo de veneno el pasado verano en Altsasu que acabó con la vida de cuatro perro, un grupo de propietarios de mascotas han creado la asociación Huellas de Altsasu. 
“Pretende ser una herramienta que fomente una convivencia cívica y que sirva como órgano de consulta en todos los asuntos relacionados con la defensa y protección de nuestras mascotas” explican Gonzalo Montoya y Amparo Bengoetxea, presidente y portavoz respectivamente de Huellas de Altsasu




La asociación comenzó a gestarse en noviembre. “El envenenamiento de los perros así como una cantidad indeterminada de otro tipo de animales nos hizo reforzar la idea la necesidad de una asociación de este tipo”, apuntan, al tiempo que destacan que uno de sus objetivos es servir de apoyo al Ayuntamiento a la hora de implementar medidas. Por ello, estos pasados días se reunieron con alcalde, Javier Ollo, a quienes trasladaron diferentes propuestas. Por un lado, plantearon la necesidad de habilitar zonas de esparcimiento canino dentro del núcleo urbano, debidamente acondicionadas, así como de llevar a cabo campañas cívicas e informativas de la ordenanza sobre la tenencia de animales. También sugirieron reacondicionar los dispensadores y contenedores específicos para perros y campañas de sensibiliza-ción en colegios sobre el compromiso que significa tener una mascota entre otras propuestas.




Así, el alcalde trasladó al resto de los grupos el contenido de la reunión y les propuso la creación de un grupo de trabajo en el que estarían presentes representantes de los grupos políticos y de Huella de Altsasu así como de otros colectivos relacionados con las mascotas y la Policía Municipal, según señala Ollo. “Entre todos tenemos que dar respuesta a las numerosas quejas que hay de vecinos por el tema de excrementos de perros”, señala.




Cómo se recordará, el pasado septiembre se interpusieron cinco denuncias en la comisaría de la Policía Foral e Altsasu. Asimismo, se entregaron numerosos cebos envenenados, bolas de carne con un granulado que usa contra los limacos. Así, se abrió una investigación que llevó a la detención e imputación de un vecino de Sakana de 44 años por un delito de daños y otro de maltrato animal. No obstante, esta persona no tiene que ver con el caso, que se ha archivado provisionalmente, según explican desde Huellas de Altsasu.
Comparte en Google Plus

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos tu comentario y comparte esta noticia en redes sociales.