Naila no es un juguete

Naila es un cachorro con pocos meses de vida, el regalo perfecto para estas fechas en las que muchos niños piden a los Reyes Magos que les traigan un perrito. Pero los planes de Naila de tener una nueva familia se truncaron cuando sus adoptantes descubrieron que un ser vivo no es un juguete.




Los adoptantes de Naila llegaron a la Protectora de Animales de Málaga el pasado 26 de diciembre y, apenas cuatro días después, volvieron al mismo lugar para dejar al animal ya que, según cuenta a Efe la presidenta de la protectora, Carmen Manzano, "les daba asco el perro".

El caso de Naila es uno de los muchos que Carmen se encuentra día a día en la protectora y más en Navidad, fecha en la que se disparan las adopciones y también los abandonos.

"En estas fechas viene mucho padre buscando un cachorro pequeño", explica Manzano, que añade con tristeza que, meses más tarde, "estos perros se devuelven siempre".

El perfil del adoptante no varía en relación a las fechas, siempre es el mismo: una persona que busca un perro pequeño, que no suelte mucho pelo y que no tengan enfermedades.

Sin embargo, el problema estriba en que "entran muchos más perros de los que salen y la gente siempre viene buscando un perro pequeño, cuando los que se abandonan son los grandes", critica Manzano.

Desde la protectora se "mira con lupa" a las personas que vienen buscando un animal para Navidad, ya que "hay que hacerles entender que están adoptando a un ser vivo", comenta Manzano, quien añade que "un regalo es un jersey y no un perro".

Es por ello que se extreman las medidas de seguridad a la hora de adoptar y desde la protectora se realiza un seguimiento durante un año con el que garantizar que el animal vive en las condiciones óptimas.

Además, a la semana de producirse la adopción, los miembros del refugio de animales llevan a cabo "una visita sorpresa" para comprobar que todo está en orden.

En lo que va de año, la Protectora de Animales de Málaga ha recogido aproximadamente 1.700 animales y se han dado en adopción 1.300, pero los problemas de capacidad son enormes, ya que hay en el refugio más de novecientos animales en un espacio con capacidad para trescientos.

Se recomienda la adopción de perros con al menos un año de edad, que ya están sociabilizados, ya que desde la protectora se les enseña a caminar con correa y a estar con seres humanos.

Los perros que más sufren en esta época son los denominados "perros de caza", ya que más de la mitad de los perros del centro son de este tipo, porque cuando acaba la temporada son abandonados y, normalmente, nadie suele ir a buscarlos.

Lo que más abunda es la adopción de perros pero, ¿qué ocurre con los gatos?.

"La gente también quiere gatos, pero gatos pequeños. Los gatos adultos son difíciles de adoptar y por eso suelen ir a asociaciones extranjeras situadas en Alemania y Suiza", explica Manzano.

Mientras, Naila pasará el resto de las fiestas en la protectora a la espera de que alguien vaya a por ella. Otros con más suerte como Silver sí tendrán una familia y, en este caso, no se teme que vuelva ya que en su nuevo hogar sí parecen estar muy concienciados.

Desde la protectora se pide que casos como el de Naila no sucedan y abogan por "comprar un peluche" antes que adoptar un animal para después devolverlo porque "no son juguetes".

Fuente: http://eldia.es/
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