Naoto Matsumura, el guardian de los animales de Fukushima


Yo se que un dia morir√©... me ir√©, pero me ir√© feliz, sabiendo que hice lo correcto, por los indefensos. 
Se cumpli√≥ el segundo aniversario del terremoto que devast√≥ a Jap√≥n y que caus√≥ uno de los desastres nucleares m√°s serios de la historia, cuando empez√≥ a filtrarse la radiaci√≥n producida en la central nuclear Fukushima Daiichi. 

Los pueblos de los alrededores fueron evacuados a toda prisa, dejando atr√°s hogares vac√≠os, las calles en silencio y animales sin cuidar. 


No obstante, en el peque√Īo pueblo de Tamioka, a menos de seis millas de la central nuclear de Fukushima Daiichi, un hombre se neg√≥ a abandonar la zona: Naoto Matsumara, un arrocero, de 53 a√Īos. "Nac√≠ y me cri√© en este pueblo," nos cont√≥. "Cuando muera, ser√° en Tomioka."


La cara de Naoto está oscurecida por el sol y arrugada de sonreír; sus oscuros ojos miran por debajo de unos pesados párpados. No es la cara que esperas ver de alguien que desafía al gobierno por vivir en una zona donde no se permite ni visitar, pero Naoto es un inconformista.
Ya que este hombre est√° siendo expuesto a una radiaci√≥n 17 veces m√°s elevada que una persona normal, y ha ingerido carne, vegetales y pescado radiactivos. Unos investigadores del Organismo de Exploraci√≥n Aeroespacial de Jap√≥n quisieron hacerle unas pruebas. "Cuando fui a que me mirasen me dijeron que era un campe√≥n," es decir, que ten√≠a el nivel m√°s alto de radiaci√≥n en Jap√≥n. "Pero tambi√©n me dijeron que no me pondr√≠a enfermo hasta dentro de 30 √≥ 40 a√Īos. Probablemente, est√© muerto para entonces, as√≠ que me da igual."


A Naoto le dijeron que dejara de comer comida producida localmente, por lo que ahora bebe agua de un manantial controlado y come suministros enviados desde fuera. Pero a parte de eso, su vida diaria no se ve afectada por las olas y part√≠culas invisibles da√Īinas que le rodean.
"Me acostumbré a la radiación. Al fin y al cabo, no la puedo ver," nos dijo. "La gente que viene aquí de forma temporal también deja de preocuparse por ella... Seguro que si regresan un par de veces les dejaría de importar. Aunque las agujas en el contador Geiger nunca dejan de moverse."


La dosis de radiaci√≥n por hora dentro de la casa de Naoto, medida por un contador de Geiger, es de dos microsieverts por hora y fuera de la casa el contador se dispar√≥ a siete microsieverts. Le preguntamos al Doctor Hiroyuki Koide del Instituto de Investigaci√≥n de Kioto cuan perjudicial es esto para Naoto y nos dijo que "La ley japonesa establece que cualquier localizaci√≥n con una dosis de m√°s de 0'6 microsieverts por hora, debe ser designada como una zona de control radiactiva y cerrada a la poblaci√≥n. Una vez dentro de una zona de control radictiva no se puede beber el agua de esa zona ni ingerir nada. Para m√≠, es inconcebible que una persona normal pueda vivir ah√≠." 


Claro que Naoto no es una persona normal. Cuando se desat√≥ la tragedia, huy√≥ con su padres hacia el sur durante el desastre nuclear, pero acab√≥ dej√°ndoles en Iwaki para regresar a Tomioka. La raz√≥n para hacerlo no era un sentimiento de amor por su hogar o un rechazo al cambio de un hombre de mediana edad. La raz√≥n era mucho m√°s simple:No pod√≠a abandonar a los animales de la granja de su familia. 

"Claro que tuve miedo al principio porque sab√≠a que la radiaci√≥n se hab√≠a extendido por todas partes. Lo siguiente que pas√≥ por mi mente fue que si me quedaba ah√≠ mucho tiempo acabar√≠a desarrollando c√°ncer o leucemia. Pero cuanto m√°s tiempo pasaba con los animales, m√°s me daba cuenta de lo sanos que estaban, y pens√© que estar√≠amos bien." 


Una responsabilidad que, en parte, asumi√≥ por accidente. "Nuestros perros no comieron los primeros d√≠as. Cuando por fin les di de comer, los perros del vecino se volvieron locos. Fui a ver c√≥mo estaban y me los encontr√© atados. Supongo que todo el mundo abandon√≥ el pueblo pensando que volver√≠an en una semana. 


A partir de ese momento, les di de comer cada d√≠a. Cuando escuchaban mi cami√≥n no pod√≠an esperarse y se pon√≠an a ladrar como locos. Siempre hab√≠a alg√ļn ladrido all√° donde fuese, como diciendo, "tenemos sed" o "no tenemos comida". Entonces, empec√© a hacer una ruta. " 

Muchos de los perros y gatos se han vuelto salvajes al no tener humanos cerca. Se han escondido en el bosque y no se dejan ver, como en este caso, este perro al verme se escondio y no quiso salir, solo le deje comida y me fui. 


El ganado sigue siendo dom√©stico y vive en arrozales abandonados rodeados por vallas construidas por √©l mismo con tuber√≠as. Mientras que docenas de vacas supervivientes son todo carne y hueso, tienen mucha m√°s suerte que las 120 que murieron de hambre en un establo cercano. 

"Todas murieron y se pudrieron, dejando s√≥lo huesos y los cuernos. Hab√≠a much√≠simas moscas y gusanos en los cad√°veres. El pueblo estaba tan en silencio que lo √ļnico que se pod√≠a o√≠r era el zumbido de las moscas. 


La peste era tan horrible que si te quedabas ah√≠ m√°s de cinco minutos se te pegaba en la ropa y la piel. Ahora que son solo huesos es m√°s f√°cil observarlo, pero en ese momento era asqueroso, digno de una escena del infierno. M√°s de 1.000 animales murieron en Tomioka." 

La hambruna no es lo √ļnico que mat√≥ a los animales. El gobierno tambi√©n ha sido responsable de estas muertes. Despu√©s de la evacuaci√≥n, se decidi√≥ por los agentes, que a la vista de que era imposible cuidar de todo el ganado de la zona evacuada, no hab√≠a otra opci√≥n que la eutanasia masiva, antes de que murieran de hambre. Esa orden se dio el 12 de Mayo en 2011. 


L√≥gicamente, esta decisi√≥n molest√≥ a Naoto. "Si hubieran sido aprovechadas para carne no me disgustar√≠a," dijo. "La vida es as√≠. Pero, ¿por qu√© sacrificarlas de este modo y enterrarlas? Los animales y los humanos son iguales. Me pregunto si tambi√©n matan a gente de esta manera tan indiscreta... Desde mi punto de vista, ser√≠a mejor esperar a ver qu√© pasa porque nos dar√≠an buenos datos experimentales para comparar con humanos. Si las aves sobreviven, entonces, quiz√° no hay nada por lo que preocuparse. Pero si los animales empiezan a dar a luz a generaciones deformadas entonces es cuando se descontrolar√≠a el asunto. Si eso pasara, es cuando no deber√≠an permitir que nadie volviese aqu√≠." 

Un perro que sobrevivi√≥ atrapado dentro de un establo durante un a√Īo y medio tras el desastre nuclear, comiendo carne muerta del ganado que muri√≥ de hambre. Fue rescatado por Naoto en el verano del 2012. Se le hab√≠a ca√≠do casi todo el pelo, pero ahora est√° recuperado gracias a los cuidados de Naoto. Le puso el nombre de Kiseki (milagro en espa√Īol). (Derecha) Kiseki dos meses despu√©s de ser rescatado. Su pelo volvi√≥ a crecer y vuelve a parecer un perro. 


En septiembre, el alcalde de Tomioka, Katsuya Endou, anunci√≥ que ser√≠a imposible que los residentes pudieran volver en los siguientes cinco a√Īos, mencionando el tiempo que llevar√≠a descontaminar el pueblo y reconstruir la infraestructura. Los casi 15.000 residentes todav√≠a viven en refugios. Excepto Naoto y sus animales, que no piensan irse a ninguna otra parte.


Ahora Matsumara cuida de las vacas, los cerdos, los gatos, los perros, incluso de las avestruces que ahora no tienen due√Īo. 

No hay electricidad en el pueblo, utiliza placas solares para cargar su computador y su teléfono


Solo sale del pueblo a pedir colaboración para su causa


Pueden visitar la siguiente p√°gina web para enterarse m√°s de su causa: Naoto Matsumura Guardian of Fukushimas Animals
A continuaci√≥n les comparto una peque√Īa galer√≠a de Naoto y sus animales




Fuente: http://poquiblog.blogspot.mx/2013/03/naoto-matsumura-el-guardian-de-los.html
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