China clonará vacas y perros policía a escala industrial (humanos más adelante)

El proyecto, con una inversión de 28,5 millones de euros, prevé 'producir' un millón de reses tan 'sabrosas' como el Kobe japonés antes de 2020

Sus impulsores aseguran que disponen de la tecnología necesaria para hacerlo también con humanos
AFP / INNOVADORES




La población china crece y necesita comer. Ser el tercer país más extenso del globo no es suficiente para alimentar a más de 1,3 millones de personas. No hay carne suficiente para la mayor población mundial. ¿La solución? Crear la mayor planta de clonación de animales del mundo.

Un consorcio chino de empresas y centros de investigación ya ha iniciado el proyecto en la ciudad portuaria de Tianjin. La planta, que se construirá en el parque empresarial TEDA, servirá para clonar desde reses y caballos de carrera hasta perros policía y de compañía. Su edificio principal ya está en construcción y su inauguración está prevista para la primera mitad de 2016.

Desde el nacimiento de la oveja Dolly, el 5 de julio de 1996, la ciencia ha logrado clonar ratones, vacas y otros animales. China se puso las pilas con este proceso en el año 2000. Desde entonces, investigadores del país han conseguido 'copiar' ovejas, terneros y cerdos. Ahora emprenden el proyectos más ambicioso de su historia.

Con una inversión de 28,5 millones de euros, el proyecto surge de la iniciativa de Sinica, empresa subsidiaria del grupo chino Boyalife, el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Pekín, la Academia Internacional de Biomedicina de Tianjin, y la compañía surcoreana Sooam.


El edificio que albergará el centro de fabricación de clones en Tianjin. BOYALIFE GROUPAFP

En su primer en funcionamiento, el centro producirá 100.000 embriones de terneros. Los impulsores esperan clonar un millón de vacas antes de 2020, según afirma el presidente de Boyalife, Xu Xiaochun, en nota de prensa. Pero esto será sólo el principio. En una segunda fase prevén incorporar también pura sangres y perros policías. Incluso Xu Xiaochun asegura disponer de la tecnología necesaria para duplicar seres humanos. "Si la autorizan, no creo que haya otra empresa mejor que Boyalife", afirma y advierte que actualmente no están llevando a cabo ninguna clonación humana.

Los valores cambian, dice en referencia a los debates éticos y morales sobre la clonación, y recuerda cómo ha cambiado por ejemplo la percepción social de la homosexualidad. "Desgraciadamente hoy la única manera de tener un hijo es que sea una mezcla de su padre y de su madre. Pero quizás en el futuro habrá tres posibilidades (...) O bien 50 y 50 o bien 100% de ADN del padre o 100% del ADN de la madre", afirma a AFP.

La compañía considera que su actividad garantiza la biodiversidad y tiene previsto crear en Tianjin un banco de genes que almacenará hasta cinco millones de muestras de células congeladas, una especie de inventario de las especies amenazadas a la espera de que se puedan regenerar.

Sooam, el socio surcoreano de Boyalife, ya está trabajando en el proyecto de resurrección de un mamut a través de células de miles de años de antigüedad descubiertas bajo el hielo en Siberia. Esta compañía también ofrece a sus clientes un servicio para clonar a perros fallecidos por un precio cercano a los 100.000 dólares.

Vacas tan sabrosas como el Kobe

El fundador de Sooam, el surcoreano Hwang Woo-Suk, anunció en 2004 haber creado células madre de un embrión humano, algo que luego resultó ser falso. Sin embargo, sigue siendo reconocido por haber creado en 2005 el primer perro clonado, Snuppy.

Este año Hwang anunció su intención de trabajar con compañías chinas "porque las leyes de Corea del Sur sobre bioética prohíben el uso de óvulos humanos", explicó en el periódico surcoreano 'Dong-A Ilbo', y no descartó usarlos en el futuro.

Por el momento, su socio chino Xu Xiaochun sólo aspira a convertirse en líder mundial de la carne de vaca clonada creando "supervacas" con el mismo ADN y cuya carne, promete, será tan gustosa como el reputado buey japonés de Kobe.

Estos animales permitirán a los carniceros "matar menos y producir más" para responder al 'boom' de la clase media en China. Sin embargo, no hay consenso sobre si la carne clonada pueden tener consecuencias negativas para la salud. La agencia estadounidense de seguridad alimentaria (Food and Drug Administration) asegura que esta carne es segura pero en el Parlamento Europeo quieren prohibirla.

Han Lanzhi, una especialista en transgénicos de la academia china de ciencias agrícolas, advierte de que las aspiraciones de Boyalife son preocupantes y poco realistas. "Obtener un permiso para clonar animales es un proceso muy largo, por eso me quedé sorprendida cuando oí la noticia", explica, y recuerda que hay una "reglamentación estricta" para evitar abusos.

Xu Xiaochun responde que no hay nada que temer. "Queremos que el público se dé cuenta de que la clonación no es una locura y que los científicos no son gente rara vestida con batas de laboratorios que se esconden detrás de puertas cerradas haciendo extraños experimentos".
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